28 febrero, 2008

Examen escrito, el más eficaz

POR Laura Zavoyovski

Revista “Nueva” Edición Nº 230

Domingo 20 de enero de 2008

La grafología se utiliza hoy, con gran éxito, en selección y promoción de los recursos humanos dentro de las organizacio­nes. Sepa cómo y por qué los empresarios deciden ponerla lupa sobre la letra de sus empleados.

Ya Aristóteles se preocupó por lo que la escritura revelaba. En la JL Edad Media, los monjes también profundizaron el estudio de los signos gráficos, acaso intentando descifrar lo que daban a conocer de sus autores. Fue sólo el comienzo: en 1622, un profesor de filosofía de la Universidad de Bologna, Gamillo Baldi, publicó su Tratado de có­mo reconocer las cualidades del escribiente de una misiva. Y no fue todo; en el siglo XIX, siguieron los estudios, como los de Jean Hippolyte Michon, el padre de la grafología moderna. Esta se sistematizó en el siglo XX y se hizo tan popular que ya nadie duda de qué se trata. Para el inadvertido de turno (nunca falta uno) es el “arte que pretende averiguar, por las particularidades de la letra, las cualidades psicológicas de quien la escribe”, según la Real Academia Española. La escritura dice de nosotros más de lo que desearíamos. “La conducta gráfica es proyectiva de diferentes aspectos de la indi­vidualidad biopsicosocial del sujeto que la produce. Refleja aspectos susceptibles de ser analizados para trazar un perfil de perso­nalidad y/o diferentes tendencias”, define Adriana María Ziliotto, perito grafóloga, presidenta de la Asociación de Grafólogos Oficiales de la República Argentina. Hoy es tal el valor que ha ganado la es­critura como vía a través de la cual des­cubrir cualidades de una persona que, la grafología se aplica, con éxito, a la búsqueda y promoción de los recursos hu­manos.

La directora general del Instituto Emerson, primer establecimiento oficial de Grafología en Argentina, explica que “la producción escritural abarca aspectos biopsicosociales, por lo que da una respuesta abarcativa, completa. Una sola, producción responde a un amplio abanico de interrogantes. Ahorra tiempo y se vuelve un re­curso económico para quien produce la demanda. Además, el postulante no puede modificar la producción para buscar un resultado, ya que las modificaciones voluntarias de la escritura no se pueden sostener a lo largo de una batería grafológica completa. Esto es, especialmente, relevante en la selección de personal”.

Carta manuscrita: excluyente

No es raro leer en un aviso clasificado: “enviar carta manuscrita”. Parece un mero detalle, pero no lo es; a partir de un ma­nuscrito, el candidato da a conocer su personalidad en una instancia previa a una entrevista cara a cara. “La grafología es principalmente útil cuando se seleccio­nan postulantes para sucursales distantes o cuando es necesario evaluar a un grupo de empleados sin que ellos lo sepan, como en el caso de una promoción”, asevera Rubén Barasch, director de la Licenciatura en Recursos Humanos de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que tiene a la grafología como materia opta­tiva. Y añade: “Como herramienta, es de fácil aplicación, tiene máxima fiabilidad, da mucha información a un costo bajo, toma poco tiempo del postulante y es objetiva, dado que no se necesita conocer a la perso­na; alcanzan unas líneas y la firma para re­alizar el análisis grafológico”. No es, per se, un recurso único. “Pero permite confirmar las impresiones obteni­das en las entrevistas de selección o incluso ser previas a estas, de modo que oriente ha­cia dónde encauzarlas. No reemplaza la sensibilidad e inteligencia del entrevistador, aún cuando puede ayudarlo en su tarea”, recalca Barasch.

Lo que dice la palabra escrita

La grafología evidencia, incluso, aspec­tos ocultos de un potencial empleado. “El estudio del gesto gráfico permite reali­zar una evaluación de los aspectos de la personalidad del candidato y fundamental­mente, evaluar condiciones como la hones­tidad, confiabilidad y lealtad, que no son mensurables por medio de otras técnicas. Y evita los riesgos de obtener resultados dife­rentes de la realidad, que pueden surgir cuando el sujeto ha sido entrenado para su­perar los test que k son aplicados”, confirma María del Carmen Doyharzábal, grafóloga pública, especializada en grafopatología y presidenta de la Asociación de Grafólogos Públicos de la ciudad de Buenos Aires.

Al analizar, por ejemplo, una carta de presentación, se consideran, entre otros aspectos (ver recuadros “¿Por dónde em­pezar a indagar?” y “Apuntes que hablan por uno”), las letras, números, firma y su rúbrica. Doyharzábal también se desem­peña como perito judicial en los Tribu­nales de Buenos Aires y explica: “La hoja en blanco representa, de manera simbólica, todo lo que el sujeto tiene a su disposición, lo que se denomina el espacio vital. Simbo­liza el medio ambiente en el que se desarro­lla. El texto es indicador de cómo reacciona y se mueve frente a los otros, tanto en su medio social como profesional. Representa el Yo social. Los números permiten identificar cuáles son sus intereses materiales y de qué manera los defiende, su capacidad de aho­rro, su habilidad comercial y su honestidad en relación con el manejo de valores. La fir­ma es el reflejo más profundo de la personalidad. Expresa, entre otras cosas, la rela­ción existente entre su 'yo' ideal y su 'yo' re­al, sus traumas, las situaciones que afectan el concepto de sí mismo, su relación fami­liar. .. Señala sus motivaciones más íntimas, su legítimo potencial, ideales, actitudes, re­cursos y proyectos. En la rúbrica, se eviden­cian las ambiciones personales. Simboliza los mecanismos de defensa con los que se protege el Yo íntimo que está representado por la firma”.

¿Qué buscan los que buscan?

No es casual que un futuro empleador o jefe acuda a la grafología para conocer a un aspirante; hay señas particulares que desea detectar, en este caso, a través de la escritura. “Al profesional se lo instruye sobre el target buscado para cubrir un puesto y así, efectúa una selección hasta llegar a una cantidad de personas que serán entrevistadas personalmente”, comenta Alberto Auné, grafólogo. Y agrega: “entre las características que se buscan están la honestidad, la facilidad para la convivencia en el ámbito laboral, la disposición al diálogo y ala comunicación con la comunidad la­boral, la facilidad de integración a una em­presa. Si vamos a lo particular, cada puesto laboral plantea requisitos a quien lo desempe­ña. Si se busca alguien que atienda al público, tendrá que tener facilidad de comunicación, lo que no se pedirá en quien haga un trabajo individual en computadora, por ejemplo”. Auné cree que “vivimos en un mundo en el que la imagen lo es todo y ha desplazado a la palabra. Ha disminuido la cantidad de gente que lee y es raro encontrar quién es­criba a mano. Con la grafología se conocen y valorizan aspectos de la personalidad a los que no podría llegarse de otra manera”. Quizás por ello la grafología es una herra­mienta cada vez más valiosa y útil para analizar la información relacionada con los recursos humanos de una empresa.

Grafología en empresas (*)

Beneficios que ofrece:

• Abreviar innumerables entrevistas en caso de ser varios los sujetos que se analicen, con la consecuente economía de tiempo y dinero.

• Agilizar los tiempos que requieren las entrevistas en las primeras fases de los procesos de selección.

• Obtener máxima información, en tiempos breves.

• Evitar la transferencia entrevistador-entrevistado.

Evaluar candidatos sin el inconveniente de las barreras del idioma que empleen o la distancia en la que se encuentren.

Evadir el desgaste que las sucesivas entrevistas y pruebas generan al postulante.

(') M. del Carmen Doyharzábal.

¿Por dónde comenzar a indagar? (*)

Lo primero que se analiza es el simbolismo del espacio gráfico en la hoja: el arriba y el abajo, la izquierda y la derecha.

• En el arriba, “el mundo de las ideas”, “los altos valores de la humanidad”, “el mundo del poder”.

• En el abajo: “el mundo de la materia”, “los valores instintivos”, “el mundo de la sumisión”.

• A la izquierda: “el pasado”, “el Yo”, “la introversión”, “la quietud”.

• A la derecha: “el futuro”, “la extroversión”, “los otros”, “la acción”.

(*) Rubén Barasch.

Apuntes que hablan por uno (*)

Algunos otros aspectos para considerar son:

• Orden: identifica el grado de evolución alcanzado, nivel cultural, ética, capaci­dad de organización y adaptación, sentido crítico, pulcritud, equilibrio.

• Tamaño: permite evaluar el nivel de autoestima, ambición, tendencia ins­tintiva, libertad y expansión, extraver­sión/introversión.

• Presión: determina la intensidad de la energía psíquica, la fuerza de las tendencias del instinto, del sentimiento y de la voluntad, las alteraciones psicofísicas. La tensión (grado de tirantez del trazado) refleja el dinamismo psicofísico, la capacidad de resolución y la afirmación de tendencias personales. La profundidad establece la autentici­dad de los valores y aptitudes, la acti­vidad creadora, la precisión, la firmeza, la decisión y la capacidad de resolu­ción. El peso (grosor del trazado) preci­sa el dinamismo y desplazamiento de la energía, la productividad. El relieve define la vitalidad, el equilibrio psicofísico y nervioso y la capacidad de res­ponderá una tarea.

• Forma: manifiesta la actitud de inte­gración, la conducta y adaptación social y su correspondencia con las verdaderas tendencias pulsíonales.

• Velocidad: señala la capacidad y tiempo de reacción, el nivel de inteli­gencia, la destreza gráfica, el rendimiento y la coordinación entre el cerebro y la parte motora. También, cómo se conduce el individuo ante situaciones de presión o estrés, que permiten indi­vidualizar el desarrollo inicial de algu­nas alteraciones patológicas.

• Inclinación: denota la afectividad, re­ceptividad y conducta, la necesidad de contacto y presencia de los demás, la forma de enfrentar a la sociedad y ciertas patologías.

(*) M. del Carmen Doyharzábal.

Mas info

http://ww.emerson.com.ar

http://ww.grafologiaoficial.com.ar/

http://ww.grafopatologia.com/

http://www.sociedadgrafologica.com.ar/

ENLACES EXTERNOS/NOTAS RELACIONADAS:

La carta de presentación manuscrita: técnicas de grafología en http://www.manikgrafologos.blogspot.com/

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesante, pero todos mis maestros en la carrera de criminologia y criminalistica consideran a la grafologia como una pseudociencia, no asi a la grafoscopia que es una ciencia.

La mejor forma de encubrir un crimen es con una investigación deficiente...

¡Saludos!

Mi nombre es Carlos Sosa, Licenciado en Criminalística, estudiante de la Lic. en Accidentología Vial de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), Entre Ríos, Argentina.

En este blog podrás encontrar información referida a las Ciencias Forenses: artículos, casos, curiosidades, información de actualidad, fundamentos técnicos de la investigación Criminalística, info de eventos...

Espero recibir tus comentarios, dudas y recomendaciones.

Carlos F. Sosa

Lic. Criminalística

Balística-Papiloscopía-Documentología

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