30 junio, 2008

Huellas Digitales (tercera parte)

RECAPITULANDO
Las huellas digitales son producidas por la presión dactilar que se hace sobre algunas materias influyendo determinados factores para su conservación y aprovechamiento.
Al presionar sobre una superficie se deja la secreción de los poros. Se sabe que el sudor es producido por las glándulas sudoríparas de una manera continua, aumentando a medida que la temperatura ambiente crece, como así como también con el ejercicio y algunas emociones.

Con salud normal la cantidad segregada al día en todo el cuerpo es de unos 600 gr. aproximadamente. Estas glándulas que existen en toda la piel, expelen un líquido salado, de color variable, y transparente (reacción ácida); contiene agua en gran proporción, un poco de urea, una cantidad de sales orgánicas, la principal de las cuales es el cloruro de sodio.
Por la secreción y excreción sudorípara y sebácea se forma una delgada película en la superficie de la piel, aún después del aseo y limpieza. La humedad exudada se deposita a lo largo de la superficie de los bordes de fricción que están en el pulpejo de los dedos y es dejada en estado latente en todos los objetos que tocamos.

LA INSPECCIÓN OCULAR. BÚSQUEDA DE HUELLAS DIGITALES LATENTES.
Al llegar al lugar donde se ha cometido un hecho susceptible de indagación científica criminalística, el investigador se encontrará ante una variada gama de indicios que pueden aportar información que permita encaminar la pesquisa hacia el autor ó autores.
Cuando se procede a la búsqueda de huellas digitales, se procurará revisar los objetos que posiblemente hayan entrado en contacto con el sujeto: puertas, ventanas, etc. Se debe tener en cuenta que no sólo los elementos fuera de lugar ó que presentan destrozos son el objetivo, sino también aquellos que se encuentren alrededor de estos, ya que el delincuente pudo haberlos movido para obrar con mayor libertad: hablamos de guardarropas, cuadros, cajas, etc.

Antes de utilizar cualquier otra técnica de revelado (recordar que la huella latente es aquella que no se ve a simple vista y requiere ser revelada para su estudio) se debe examinar visualmente todos los especímenes en busca de huellas latentes, asegurándose que la superficie está adecuadamente iluminada y procurando cambiar el ángulo de la iluminación: algunas huellas sólo pueden ser vistas bajo iluminación oblicua.

Se debe mencionar, además, las propiedades de la transpiración, la sangre, el aceite y/o sustancias extrañas encontradas en la huellas latentes para presentar fluorescencia cuando son sometidas a la acción del láser u otras fuentes alternativas de luz (esto incluye la luz UV y rayos IR). No es necesario ningún tipo de tratamiento previo sobre el espécimen; por lo tanto, no existirá alteración sobre este.

Para el revelado se puede optar por medios físicos o químicos, de acuerdo a las condiciones y al soporte que contenga la huella. Los medios químicos son de uso casi exclusivo en laboratorio, salvo las técnicas más modernas, de las que hablaré en otra entrada: ésta se referirá a los métodos tradicionales.

REACTIVOS FÍSICOS.
Estos son los denominados “polvos adhesivos” y, si bien para el que no a tratado con ellos resultan “todos iguales”, cada uno es único y su elección para una situación de levantamiento determinada debe ser cuidadosa debido a que una mala decisión puede causar la destrucción del rastro. Es por el motivo expuesto que, algunos tratadistas y profesionales, aconsejan “que el técnico coloque su propia huella sobre la superficie y realice una prueba antes de concretar el trabajo” (Guzmán, 2003).



Las presentaciones comerciales de estos productos varían entre los óxidos (negro, blanco, rojo), los metálicos (aluminio, oro, cobre) y los magnéticos (negro, blanco, gris, rojo, aluminio, bronce), cada uno de los cuales es recomendado para una superficie determinada.

El color seleccionado debe contrastar con el soporte, esto por el obvio motivo de verificar la labor de revelado mientras se la realiza, además de permitir el fotografiado antes de ejecutar el levantamiento, proceso recomendado sobre todo en superficies “difíciles” donde se sospeche que el rastro corre riesgo de perderse.

Los reactivos físicos son aplicados en los casos de rastros recientes, no sólo por su efectividad funcional, sino por la facilidad de manipuleo que no requiere preparación especial, pudiendo utilizarse en lugares no convencionales. Para su aplicación basta un pincel de cerdas suaves (reactivos metálicos y magnéticos) ó un plumón de cisne (óxidos).


Aplicando una fina capa utilizando el pincel, el polvo impalpable se adhiere a la grasitud del rastro, no sólo al relieve, sino también a los blancos de la huella motivo por el cual se procede luego al barrido del exceso de reactivo para la correcta visualización de los detalles identificatorios.

Lógicamente, en esta posibilidad incidirá la capacidad de absorción ó la cantidad de materia grasa de que esté compuesto el rastro latente; ello es consecuencia directa de la antigüedad del rastro, como así también de factores de tipo atmosférico-climático. Gravita además en grado sumo la cualidad de absorción del soporte que contiene los rastros (a mayor absorción, menor posibilidad de adherencia del reactivo).

Cuando el rastro papilar es reciente y las condiciones de su impresión se dieron favorablemente, la operación de limpieza del polvo excedente resulta por demás sencilla por la acción del paso del pincel, delimitando el rastro papilar en toda su área y contorno para un mejor y mayor resalte ocular.



Para el levantamiento, su puede optar por la cinta adhesiva y un porta-rastro ó los soportes comerciales que contemplan estos dos elementos en uno sólo.

REACTIVOS QUÍMICOS
La utilización de reactivos de índole química en soportes tales como papel, cartón, maderas, etc. puede requerir una técnica de aplicación un tanto más complicada que la de reactivos físicos; pero los resultados que se obtienen justifican su empleo operacional por su efectividad específica.

El concepto básico que hay detrás de las técnicas de reactivación químicas es aplicar una sustancia química que reaccione con los compuestos presentes en las huellas que han sido depositadas. La reacción generada le dará a las huellas dactilares latentes una nueva composición química. Esta, genera una apariencia distinta, mucho más visible al ojo humano, haciendo más fácil su documentación por medio del fotografiado.

— Nitrato de plata. El nitrato de plata es probablemente la técnica química más antigua utilizada para la detección de huellas digitales en superficies porosas tales como papel. Este reacciona con el componente del cloruro de sodio (sal) del depósito de la huella digital latente. En contacto con la luz, el cloruro de plata, que es de color blanco, se descompone para platear el metal, produciendo una imagen oscura de la huella digital.



La técnica es eficaz para detectar rastros frescos en superficies de papel y de madera sin tratar con cera o barnices. Sin embargo, puede observarse la pérdida de detalle de la huella digital en impresiones relativamente viejas (mayor a una semana) debido a la difusión de cloruros a través del substrato. Otra desventaja con el reactivo es que la superficie de fondo eventualmente se oscurece si está expuesta por períodos largos a la luz solar o ambiental originando que las huellas reveladas se diluyan. Por ende, las huellas reveladas con nitrato de plata deben almacenarse en sobres opacos. Por supuesto que es posible su exposición a la luz ambiental normal durante períodos cortos, para permitir su examen.

Una solución de trabajo típica del reactivo es 2% (p/v) de nitrato de plata en metanol o en base acuosa. Se puede aplicar por inmersión o con un aerosol. En el primer caso, se debe sumergir el artículo a tratar en una bandeja conteniendo el reactivo durante 5 minutos. Luego se deja secar por 20 minutos y se expone a luz solar o a fuente lumínica fuerte, controlando el proceso de la reacción, para evitar la sobre-exposición mencionada.

La huella revelada con este método presenta una coloración marrón, debiendo proceder al registro fotográfico. Para mejorar el contraste se puede lavar con lavandina diluida antes de poner al sol.



— Vapores de yodo. Cuando los cristales de yodo se someten a la acción del calor se vaporizan rápidamente desprendiendo gases de color azul-violeta. Estos vapores son absorbidos por las sustancias grasas que conforman el rastro papilar latente, produciendo el revelado del mismo con una coloración de tonalidad amarillento-castaña.

Las huellas reveladas con vapores de yodo no son permanentes, por cuanto al dejar de estar sometidas a los vapores, comienza a esfumarse hasta desaparecer casi por completo. Ello hace indispensable el inmediato registro fotográfico.

Para el revelado de huellas latentes con este método, se utiliza un “Gabinete de Vaporización”. Este consiste en una caja de vidrio transparente que permite la observación directa, pudiendo controlar de esta forma el ingreso de la cantidad de vapores de yodo y el revelado progresivo de las huellas en los soportes colocados en su interior. Los vapores son generados por un mechero bajo un plato de evaporación que contiene los cristales, todo ello montado en la parte interior del gabinete.


Los soportes se colocarán dentro del gabinete preferentemente con pinzas y pendientes de la tapa superior del mismo, lo que permitirá retirarlos rápidamente para su inmediato fotografiado.

Al comprobarse que los gases empiezan a aparecer en cantidad suficiente se retira el quemador.

Es aconsejable el manipuleo con guantes de goma y pinzas de sostén, por cuanto un contacto prolongado con los vapores de yodo puede causar irritaciones de la piel como así también de las vías respiratorias.

— Ninidrina o ninhydrin. La reacción de aminas con el ninhydrin para formar el producto coloreado de la reacción conocido como púrpura de Ruhemann, fue descubierta por Siegfried Ruhemann en 1910. Desde ese tiempo, la reacción de aminas, aminoácidos, péptidos y compuestos relacionados con ninhydrin ha encontrado uso extenso en el análisis cualitativo y cuantitativo de tales compuestos en química y bioquímica. Sin embargo, el valor del ninhydrin para el revelado de huellas digitales latentes no fue observado hasta 1954 en que Odén y von Hofsten sugirieron su uso en investigaciones criminales. El ninhydrin ahora es el método más usado para revelar rastros latentes en superficies de papel.

Las reacciones químicas implicadas son complejas y, consecuentemente, las condiciones del desarrollo necesitan ser controladas para obtener resultados óptimos. El método es muy eficaz para el revelado de huellas digitales en superficie porosas. Sin embargo, algunas superficies de papel (ciertos billetes de banco, por ejemplo) reaccionan fuertemente con el reactivo y su uso se limitan en tales casos.


Los aminoácidos son compuestos estables que, debido a una afinidad para la celulosa, no tienden a emigrar a través de un substrato de papel seco con el tiempo. El contenido de aminoácido de la secreción endocrina presente en el sudor también parece seguir siendo relativamente constante. Consecuentemente, las impresiones latentes antiguas se pueden revelar con ninhydrin en documentos almacenados bajo condiciones favorables.

La solución utilizada se obtiene disolviendo de 1 a 2 gr. de ninhydrin en 100 cm3 de acetona; la misma puede ser vaporizada sobre los rastros latentes o bien sumergir el papel soporte en la solución. Luego, al sacarlo humedecido, se somete a la acción del calor (cámara térmica ó lámpara infrarroja); al evaporarse la acetona aparecerán los rastros cuyos diseños lineales tendrán un color púrpura-violáceo, ya que la ninidrina será absorbida por los aminoácidos. Las huellas permanecerán visibles mucho tiempo (de 4 a 6 meses). No obstante, se procederá al fotografiado a fin de lograr un registro permanente.




— Cianocrilato o cianoacrilato. La vaporización del cianocrilato es un método descubierto recientemente: los vapores de esta sustancia se condensan en el agua depositada por los bordes de fricción. El resultado es una huella blanca y dura que puede levantarse después de la aplicación de polvos adhesivos convencionales.

Comercialmente, se presenta en forma líquida; como un gel contenido en sobres (ambos destinados exclusivamente para su uso en Criminalística) o como parte integrante de la formulación de algunos adhesivos (los cementos de contacto mencionados contienen ésteres del cianocrilato, de los cuales los cianocrilatos metílicos y etílicos son lo más comúnmente usados).

Cyanoacrylate

El cianocrilato experimenta la polimerización aniónica en presencia de una base débil tal y se estabiliza a través de la adición de un ácido débil. Cuando el pegamento entra en contacto con una superficie con una huella latente los químicos presentes neutralizan el estabilizador ácido en el pegamento, dando por resultado la polimerización rápida del cianocrilato.



Sin importar la forma en que se lo utilice, este método se basa en la generación de gases de cianocrilato, por lo que utiliza una cámara de vaporización similar a la descrita para los vapores de yodo. En ella se colocan las piezas a tratar y, sobre un platillo de aluminio, una pequeña cantidad de cianocrilato. A este se lo somete a la acción del calor para acelerar la generación de los humos. Dentro de la cámara, también, siempre es útil colocar vaso con agua caliente, no tanto como para que despida vapor. Esto hace que los residuos del ahumado que se forman sobre las huellas se vean de un color más blanquecino, más fácil de fotografiar.






FUENTES CONSULTADAS
Apuntes de la cátedra “Papiloscopía I” a cargo del Prof. Iturria Ángel y Prof. Leonhardt Marcelo: UADER, Facultad Ciencia y Tecnología, Lic. En Criminalística
Apuntes de la cátedra “Química II” a cargo del Prof. Doro Gabriel: UADER, Facultad Ciencia y Tecnología, Lic. En Criminalística
ALBARRACÍN, Roberto. (1971). Manual de criminalística, Buenos Aires: Editorial Policial.
CARO, Patricia. (Coord.) (2004). Manual de química forense. Buenos Aires: La Rocca.
GUZMÁN, Carlos. (2003). Manual de criminalística, Buenos Aires: Ediciones La Rocca.
HOLLARS, Mitchell; SCHWARTZ, Rebecca; TROZZI, Timothy (2000). Processing Guide for Developing Latent Prints, Washignton: U.S. Department of Justice, Federal Bureau of Investigation, Laboratory Division.
LAGO, Pedro. ROSSET, Ricardo; (1984). El ABC del Dactilóscopo, Buenos Aires: Editorial Policial.
SIEGEL J., KNUPFER G., SAUKKO P. (Ed.) (2000) Encyclopedia of forensic sciences, Three-Volume Set, 1-3. Ed. Elsevier.
ZAGALA, Carlos. (2005). La reactivación de huellas dactilares por medio del ahumado con cianocrilato. Nociones básicas. Bolívar, Venezuela. Archivo de divulgación profesional. Mail:
tiendaforensedevenezuela@yahoo.com

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5 comentarios:

antonio dijo...

hola es exelente las materias que nos explicas saludos desde guadalajara mexico soy estudiante de la facultad de criminologia,criminalistica y tecnicas periciales y espero que sigas asi felicidades.

Anónimo dijo...

Hola. Nando gracias por los aportes. Una vez mas, me ayudaste con tu blog. Todo muy claro. Saludos Sofia

Anónimo dijo...

hola mi nombre es hernan lago soy el bisnieto de pedro lago uno de los autores del libro ABC dactiloscopo, queria obtener el libro de la autoria de mi bisabuelo pero no lo encontre en ninguna biblitoca ni libreria, si pudiera ayudarme lo apreciaria mucho, mi e-mail es lagohernan8@gmail.com, desde ya muchas gracias

Anónimo dijo...

Hola soy Arturo León, respecto a la dactiloscopía, no se si ha escuchado sobre los análisis químicos de huellas dactilares, o sea, referente a las proteínas y aceites que segregamos a través de los poros y se depositan en las impresiones dactilares. Tengo una duda referente a este tipo de análisis, ¿Se puede llegar a estimar cuanto tiempo tiene la huellapor medio del análisis de estos compuestos químicos?

Carlos Sosa dijo...

Arturo, el tema es complicado de investigar puesto que la descomposición de estos compuestos que mencionás se ve afectada por múltiples factores ambientales. Es un proceso complejo y poco profundizado en la bibliografía en idioma castellano. Si estás interesado en el tema, seguramente deberás ir para el lado del inglés...prometo indagar y cualquier novedad será publicada por este medio. Saludos cordiales y gracias por participar del blog

La mejor forma de encubrir un crimen es con una investigación deficiente...

¡Saludos!

Mi nombre es Carlos Sosa, Licenciado en Criminalística, estudiante de la Lic. en Accidentología Vial de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), Entre Ríos, Argentina.

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Carlos F. Sosa

Lic. Criminalística

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