03 septiembre, 2008

Editorial: sobre el abuso y la pederastia como delitos aberrantes

Les dejo aquí, junto con un nuevo comentario editorial acerca de un tema de plena vigencia en la Argentina y en el mundo, un par de notas nuevas, otras reformadas y unas actualizadas.

. Visita la Biografía de Juan Vucetich, un verdadero talento Argentino que creó por primera vez en el mundo, un sistema práctico para la identificación por huellas digitales.

. En la sección “ Preguntas Frecuentes” encuentra las diferencias entre Criminalística, Criminología y Medicina Legal

. Una breve nota técnica sobre el Cotejo pericial de tierras y su aplicación en la investigación criminalística.

. CRÓNICAS ROJAS / 10 CRÍMENES ARGENTINOS, Castruccio: un Borgia en el Plata. Era un inmigrante italiano llegado a Buenos Aires a fines del 1800. Desesperado por la miseria, planeó un asesinato macabro. ¿El arma? La estricnina, un veneno letal. Su historia abre la serie en la que el escritor Álvaro Abós reconstruyó algunos de los crímenes que conmovieron al país.

. Y no dejes de ver algunos de los Eventos 2008 que podrás visitar durante el segundo semestre del año

Opinión: Sobre el abuso sexual y la Internet

El video comenzaba con una imagen que recordaba un hotel barato, ubicado en cualquier ruta. Sobre la cama, una niña que no tendría más de trece años sufría los vejámenes monstruosos de un abusador. El mensaje era claro; el mail que lo remitía tampoco dejaba lugar a dudas: “La policía necesita tu ayuda. Estamos buscando datos sobre la niña que aparece en el video, sobre los delincuentes o sobre el lugar donde ocurre.” Lo firmaba un “comisario” que dejaba un número de identificación, un teléfono y el link hacia una pagina de un periódico digital que hablaba sobre el abuso sexual de menores.

Similar situación viví al recibir un mail titulado “VIDEO DE ABUSO INFANTIL, PEDOFILIA EN VENEZUELA, PASALO...HAY Q MATAR A ESE TIPO DE GENTE. DESGRACIADOS!”, seguido de un mensaje que daba a entender que se trataba de una campaña de concientización. Pero, ¿era eso realmente? ¿O tal vez era una forma de distribución de material pornográfico infantil?

Independientemente de esto, la difusión de éste tipo de material está penado por la ley y, en la mayoría de los casos, tiene un seguimiento constante por parte de los órganos de justicia y seguridad locales e internacionales. Por eso, por tu bien y por el de los pequeños víctimas de estos aberrantes delitos, ¡no reenvíes! Lo mejor que podés hacer es denunciarlo a las organizaciones encargadas de “limpiar” Internet de páginas web con material pedofílico y eliminarlo de tu computadora. El hecho fue consumado y lo único que lográs reenviando el mail es que las caritas de las victimas sigan circulando por Internet.


Delitos contra la integridad sexual (Argentina)

La violencia sexual es una conducta jurídicamente reprochable cuyas víctimas pueden ser cualquier persona, sin distinción de sexo, edad o condición social. De acuerdo al Código Penal Argentino, y las modificatorias hechas por la ley 25.087/99, los delitos contra la integridad sexual se hallan tipificados como:

- Abuso sexual y sus variantes (art. 119 y 120 del CP)

- Corrupción y prostitución (art.125, 126 y 127 del CP)

- Pornografía (art. 128 del CP)

- Exhibiciones obscenas (art.129 del CP)

- Rapto (art. 130 del CP)

El abuso sexual es definido como cualquier actividad de índole sexual, entre dos o más personas, sin consentimiento de una. La pedofilia o paidofilia (término acuñado en 1896 por el psiquiatra vienés Richard von Krafft-Ebing) es la presencia de fantasías o conductas que implican actividad sexual entre un adulto y un niño.

Las conductas abusivas incluyen un contacto físico (genital, anal o bucal), o suponen una utilización del menor como objeto de estimulación sexual del agresor (exhibicionismo o voyeurismo), o incluso de terceras personas, como cuando se utiliza a un niño para la producción de pornografía.

El término “pedofilia” se ha visto confundido con el término “pederastia”. A pesar de que etimológicamente significan lo mismo, la pedofilia no se refiere al abuso sexual, sino a la mera tendencia sexual o atracción por una persona adulta hacia un menor. La pederastia, en cambio, es definida por la RAE como el abuso sexual consumado entre un adulto y un niño y puede darse de diferentes formas:

- En relación a la orientación, puede ser de tipo heterosexual, homosexual o mixto

- En relación a objeto, éste puede ser exclusivamente pedofílico o no.

"La pornografía infantil es la reproducción sexualmente explícita de la imagen de un niño o niña. Se trata, en sí misma de una forma de explotación sexual de los niños. Estimular, engañar o forzar a los niños a posar en fotografías o participar en videos pornográficos es ultrajante y supone un menosprecio de la dignidad y autoestima de los niños. Esto significa que el cuerpo de un niño o niña carece de valor y les demuestra que su cuerpo está a la venta". Esto lo dice el portal Stop! Pedofilia.

Sobre el diagnóstico médico-legal y psiquiátrico

Ni bien ocurre un hecho de éstas características, o se sospecha su existencia, se debe concurrir a la autoridad policial o judicial para realizar la denuncia. Recibida ésta, tanto el médico (de policía o forense) como el psiquiatra deben diagnosticar la existencia o no del delito.

La revisión medico-legal incluye un examen general (buscando cualquier tipo de lesión externa sobre la superficie corporal) y ginecológico o de la región anal, según el caso. En éste segundo examen, se buscarán tanto lesiones como indicios (pelos, objetos extraños, restos de semen, etc.)

El examen psiquiátrico involucra la realización de tests y entrevistas para evaluar el grado de credibilidad y fabulación del menor, hecho éste que es criticado por los Organismos de Derechos Humanos porque “victimiza” aún más al niño.

Consecuencias en la víctima

Los efectos del abuso sexual se han intentado explicar desde el modelo del trastorno de estrés postraumático (Wolfe, Sas y Wekede, 1994). En realidad, el abuso sexual en la infancia cumple los requisitos de “trauma” exigidos por el DSM-IV para el diagnóstico de este cuadro clínico y genera, al menos en una mayoría de las víctimas, los síntomas característicos de dicho trastorno: pensamientos intrusivos, evitación de estímulos relacionados con la agresión, trastornos del sueño, irritabilidad y dificultades en la concentración. Incluye, además: miedo, ansiedad, depresión y sentimientos de culpa. A diferencia de los adultos, en la infancia este cuadro clínico puede adoptar la forma de un comportamiento desestructurado o agitado y presentarse con síntomas físicos (dolores de estómago, jaquecas, etc.)

Sin embargo, para otros autores (Finkelhor, 1988; Boney-McCoy y Finkelhor, 1996; Vázquez Mezquita y Calle, 1997), este modelo presenta algunas limitaciones en el ámbito del abuso sexual infantil. Por ello, Finkelhor (1988) propone, a modo de alternativa, el modelo traumatogénico, que es más específico y según el cual las razones explicativas del impacto psicológico son las siguientes: sexualización traumática, pérdida de confianza, indefensión y estigmatización.

De acuerdo a la psicóloga Martha Escamilla Rocha, “el incesto, abuso sexual, violaciones, acosos sexuales, suelen ser una de las causas olvidadas u ocultas, que llevan a algunas personas a buscar ayuda psicológica u otro tipo de tratamiento. Muchas personas, que han sufrido abuso sexual, no ven la posible relación entre los síntomas o estrés postraumático que presentan, y el abuso sexual que vivieron cuando niños(as). La mayoría ni siquiera recuerdan que les ocurrió y otras lo recuerdan de manera muy vaga.”

Estadísticas y cifras

Según el informe de Finkelhor, Hotaling, Lewis y Smith (1990) -primera encuesta nacional de Estados Unidos, llevada a cabo en adultos, sobre la historia de abuso sexual-, un 27% de las mujeres y un 16% de los hombres reconocían, retrospectivamente, haber sido víctimas de agresiones sexuales en la infancia.

En la Argentina, no existen cifras confiables sobre delitos sexuales. Sin embargo, en el Congreso de Psiquiatría y Salud Mental realizado en Mar del Plata en 2004 se daba cuenta que, por cada caso denunciado, existen otros 10 de los que no se tiene conocimiento.

Las víctimas de abuso sexual suelen ser más frecuentemente mujeres que hombres y se sitúan en una franja de edad entre los 6 y 12 años. Hay un mayor número de niñas en el abuso intrafamiliar (incesto), con una edad de inicio anterior (7-8 años), y un mayor número de niños en el extrafamiliar (pedofilia), con una edad de inicio posterior (11-12 años).

La mayoría de las investigaciones coinciden en que el agresor suele ser un conocido de la víctima. Si bien no más del 20 % de los casos denunciados de incesto hacen referencia a los contactos padre-hija, éstos son los más traumáticos por lo que suponen de disolución de los vínculos familiares más básicos

El incesto entre padrastro e hija da cuenta del 15 %-20 % de los casos. El 65 % restante implica a hermanos, tíos, hermanastros, abuelos y novios que viven en el mismo hogar. Por otro lado, el incesto madre-hijo es mucho menos frecuente y se limita a aquellos casos en que la madre carece de una relación de pareja, presenta una adicción al alcohol o a las drogas y cuenta con un historial de abusos sexuales en la infancia. No obstante, se ha encontrado un número nada despreciable de mujeres agresoras (13,9 %)

Los abusos sexuales se cometen en todas las clases sociales, ambientes culturales o razas. Los estudios epidemiológicos no han encontrado diferencias en las tasas de prevalencia en función de la clase social, del nivel cultural o de la etnia a la que pertenecen las familias de la víctima. No obstante, sí se ha denunciado un mayor número de casos de abuso sexual en familias con un estatus socioeconómico bajo, pero esto puede explicarse por el mayor contacto que tienen estas familias con los Servicios Sociales y la tendencia de las familias de mayor nivel económico a ocultar éstos hecho por motivos sociales.

Por último, en cuanto al lugar en que se comete la agresión, depende del tipo de abuso: en el intrafamiliar, lo más habitual es en el hogar de la víctima o del abusador; en el extrafamiliar, en la calle, en un parque o en la casa del agresor.

1 comentario:

Yanininhia dijo...

Hola! Me llamo Yanina y estudio tambien Licenciatura en Criminalistica, pero en la Ciudad de La Rioja y estaria bueno que nos pasemos informacion y creemos un minicentro de estudiantes de todas las universidades que dan la carrera, te agregue a hotmail, bueno no se estaria lindo que chatearamos, realmente me apasiona la criminalistica.


Saludos desde La Rioja


Yanina

La mejor forma de encubrir un crimen es con una investigación deficiente...

¡Saludos!

Mi nombre es Carlos Sosa, Licenciado en Criminalística, estudiante de la Lic. en Accidentología Vial de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), Entre Ríos, Argentina.

En este blog podrás encontrar información referida a las Ciencias Forenses: artículos, casos, curiosidades, información de actualidad, fundamentos técnicos de la investigación Criminalística, info de eventos...

Espero recibir tus comentarios, dudas y recomendaciones.

Carlos F. Sosa

Lic. Criminalística

Balística-Papiloscopía-Documentología

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