10 enero, 2012

Investigación forense y ADN, la importancia de los detalles


Paula Sánchez Diz, investigadora Isidro Parga Pondal en el Instituto de Ciencias Forenses Luis Concheiro de la Universidade de Santiago de Compostela.


Sherlock Holmes dijo “durante mucho tiempo ha sido un gran axioma para mi que las cosas pequeñas son infinitamente las más importantes”, pero lo que nunca imaginó es que algo tan pequeño como una molécula de ADN, podría llegar a ser, quizás el instrumento más poderoso en la polifacética lucha contra el crimen.

Cualquiera de nosotros, alguna vez se ha preguntado si realmente son ciertas las cosas que vemos en las series de televisión sobre investigadores forenses. ¿Dónde está el límite entre la realidad y la ficción? ¿Acaso es posible que con una simple molécula consigamos resolver un crimen? ¿Cómo vamos a identificar a un asesino si tenemos solamente un pelo o una colilla?

Actualmente, el análisis del ADN ha revolucionado las investigaciones forenses y se ha convertido casi en un instrumento indispensable en la casuística forense moderna. Por ejemplo, sabemos que un sospechoso puede ser asociado con la escena de un crimen mediante saliva, colillas, células epiteliales, pelos en ropa… o que víctimas de desastres masivos, en los que la identificación física es imposible, pueden ser identificadas en pocos días. Pero, ¿cómo podemos, utilizar el ADN para resolver investigaciones forenses tan variopintas?

Por una parte, sabemos que el ADN, molécula portadora de toda la información genética, se encuentra en todas y cada una de los trillones de células que componen nuestros tejidos y nuestros órganos (excepto las células sexuales, determinadas células de la sangre). Este principio de universalidad es fundamental para realizar cualquier análisis genético en una investigación forense. Resulta obvio que este análisis de ADN debe llevar implícita una comparación entre la muestra biológica que se ha recogido en la escena del delito o en el cuerpo de la víctima (muestra dubitada), y una muestra de referencia extraída de la persona de la que se sospecha pueda haber dejado el indicio biológico dubitado (muestra indubitada). Si la muestra de referencia y la muestra dubitada provienen de la misma persona, el perfil genético será exactamente igual.

Por otra parte, el ADN resulta un instrumento indispensable en identificación humana debido a su diversidad. Es decir, el genoma (que es idéntico en todas las células de un mismo individuo) presenta variaciones en los distintos individuos de la población. Esta diversidad nos permite identificar a cualquier individuo una población a través de su perfil genético (que siempre es único, excepto en el caso de gemelos univitelinos). 

Actualmente, los laboratorios forenses que realizan análisis de ADN aplican rutinariamente estos principios básicos. Este análisis requiere de distintos pasos que deben ser realizados por gente experta con una rigurosidad extrema: 1) pruebas preliminares para determinar la naturaleza y el organismo de procedencia de los vestigios biológicos; 2) análisis del ADN presente en la muestras (dubitadas e indubitadas) con fines identificadores; 3) análisis e interpretación de los resultados obtenidos. Cualquiera de las tres etapas es igual de importante a efectos de conseguir un resultado concluyente.

Desde hace poco más de veinte años, el análisis de ADN sido imprescindible para resolver importantes casos de investigación e identificación forense. Sin embargo, está lejos de ser la condición sine qua non de la casuística forense. La evidencia de ADN siempre debe ser considerada dentro de un contexto de otras evidencias diferentes pertenecientes al mismo caso. El papel de un genetista forense no es determinar si un individuo es culpable o inocente de acuerdo con el resultado de sus análisis. Son el juez o el jurado los que decidirán acerca de la culpabilidad o la inocencia de un individuo, después de haber estudiado todas las pruebas del caso.

Paula Sánchez Diz es investigadora del Grupo de Medicina Xenómica de la Universidade de Santiago de Compostela. Licenciada en Biología y doctorada en Ciencias Forenses, hizo su tesis doctoral en el campo de la genética de poblaciones y genética forense

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La mejor forma de encubrir un crimen es con una investigación deficiente...

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