30 diciembre, 2007

Investigación Criminalística

La Criminalística y los hechos delictivos.

Como expresara el Dr. Hernández de la Torre (2002), “La ciencia Criminalística constituye tema de estudio de numerosas personas vinculadas de diversas maneras al descubrimiento, investigación, esclarecimiento y prevención de los hechos delictivos, así como al enjuiciamiento y sanción de sus comisores

Y sigue más adelante, diciendo: “La preparación criminalística generalmente está dirigida a los elementos de la Técnica, de la Táctica y de la Metodología Criminalísticas, sin embargo, para conocer cabalmente sobre Dermatoscopía, Retrato Hablado, Documentología, Balística, Odorología y otras especialidades de la Técnica o sobre Inspección del Lugar del Suceso, Reconstrucción de los Hechos, Registro y otras Acciones de Instrucción reguladas por la Táctica, resulta necesario conocer también sobre la Historia de la Criminalística […] así como de los valiosos aportes que proporcionaron a nuestra ciencia personalidades como el austriaco Hans Gross, el alemán Reiss, los franceses Bertillón y Locard, el italiano Lombroso, el ruso Potapov, el Argentino Vucetich y los cubanos Zambrana, Steegers, Amoedo, Ortiz y Castellanos.”

Pero antes de empezar a conocer que aportes han realizado estos verdaderos pioneros de la investigación criminal, conviene señalar algunas de las tareas y tipos de indicios con que un Criminalista se puede topar en su labor.

Lugar del hecho y escena del crimen.

De acuerdo a la definición sugerida por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, a través de la Secretaria de Justicia y Asuntos Penitenciarios, Subsecretaria de Política Criminal de la República Argentina (2004) el lugar del hecho es: “…el espacio físico en el que se ha producido un acontecimiento susceptible de una investigación científica criminal con el propósito de establecer su naturaleza y quienes intervinieron…” “…puede estar integrado por uno o varios espacios físicos interrelacionados por los actos del acontecimiento investigado.” “…se caracteriza por la presencia de elementos, rastros y/o indicios que puedan develar las circunstancias o características de lo allí ocurrido.”

[Lugar+del+hecho.JPG]

En respuesta a la pregunta: “¿cuál es la diferencia entre lugar del hecho y escena del crimen?”, el citado organismo gubernamental señala que, como ya se expresó, en el lugar del hecho se debe establecer la naturaleza del suceso. En el caso de que esta investigación de cómo resultado que las circunstancias y características del mismo hacen suponer la existencia de un delito, pasa a denominarse técnicamente “escena del crimen”. Sin embargo, hasta que se constate ó se descarte la comisión de un ilícito, todo “lugar del hecho” debe ser considerado y tratado como una “escena del crimen potencial”, debiendo el responsable de su procesamiento guardar los resguardos necesarios para “garantizar la intangibilidad de los elementos, rastros o indicios que puedan existir y para evitar cualquier pérdida, alteración o contaminación”.

La inspección ocular en procura de rastros.

En el lugar donde se comete un hecho delictivo queda siempre un conjunto de huellas, rastros manchas y objetos, cuyo estudio científico puede aportar elementos que permitan orientar debidamente la investigación y facilitar luego la identificación del autor. La inspección ocular es la observación analítica y pericial del sitio de un delito que tiene por finalidad la búsqueda de indicios, su protección, levantamiento y acondicionamiento para el envío al laboratorio criminalístico para su estudio. Debe destacarse que cuanto más rápido y en mejores condiciones lleguen, existirán mayores posibilidades de obtener resultados positivos. Como lo expresara Locard, “el tiempo que pasa es la verdad que huye”.

Podríamos decir que el objetivo de la inspección ocular es hallar los “testigos mudos” que quedan en le escenario de los delitos.

Siendo la primera tarea que debe realizar el investigador, su influencia en el curso del proceso inquisitivo es de vital importancia, ya que contribuirá a conformar la prueba indiciaria, pieza fundamental para probar la existencia del delito y su autoría.

Es una operación que debe llevarse a cabo con la mayor atención y esmero, dada la diversidad de detalles y elementos que pueden llegar a configurar una evidencia y la imposibilidad, casi absoluta, de poder reconstruir completamente la escena “a posteriori", ya que en ella, tal como resultara al consumarse el hecho, sólo puede trabajarse una única vez, debido a que los mismos investigadores dejan huellas de su presencia y acción, desfigurando ó borrando detalles originales.

La importancia misma de la inspección ocular y la diversidad de tareas que involucra, muchas de las cuales requieren una especialización, impiden que pueda ser llevada a cabo específicamente por una sola persona. Todos los organismos policiales bien actualizados, cuentan para ello con grupos de trabajo exterior, que se movilizan en forma inmediata.

Los indicios.

Las huellas, rastros, manchas y objetos que se hallan con mayor frecuencia en el escenario de los delitos, son los siguientes:

1. Cosas especiales de un cierto tipo de crimen ó delito
a. Documentos
b. Venenos
c. Dinero Falsificado
d. Incendio premeditado y explosivos

2. Cosas generales que coloca al criminal ó delincuente en la escena del crimen
a. Tierra, polvo y restos ó deshechos
b. Huellas de pisadas
c. Huellas de automóviles
d. Marcas de herramientas y rastros de efracciones.
e. Pelos y fibras
f. Huellas papilares

3. Cosas inusitadas que deben probarse para establecer una identidad
a. Narcóticos
b. Manchas de sangre, semen, meconio, etc.

4. Cosa invisibles que no se ven con los sentidos normales
a. Marcas de la lavandería ó del lavado
b. Numero de serie de las armas destruidas
c. Borradores en documentos
d. Manchas lavadas en la vestimenta

5. Objetos que el delincuente olvidó
a. Armas de fuego, cartuchos, vainas, balas.
b. Armas blancas e impropias
c. Ropas de la víctima ó del victimario
d. Bebidas, alimentos

Sobre estos elementos el investigador deberá centrar su atención. Mediante el análisis en conjunto de todas las evidencias encontradas es que se podrá llegar a la verdad histórica de los hechos. No basta con que el autor confiese el hecho, sino que es necesario demostrarlo con todas las pruebas nece­sarias. Cada uno de estos tipos de indicios, será tratado con posterioridad.

Más adelante publicaré algunas medidas a tener en cuenta en el lugar de los hechos, citando ejemplos de los errores más comunes, cometidos en investigaciones criminalísticas célebres. Por ahora, la exposición llega hasta acá.


Bibliografía consultada y recomendada

ALBARRACÍN, Roberto. (1971). Manual de criminalística, Buenos Aires: Editorial Policial.

GUZMÁN, Carlos. (2003). Manual de criminalística, Buenos Aires: Ediciones La Rocca.

HERNÁNDES DE LA TORRE, Rafael (2002). La ciencia criminalística, La Habana.

TORALES, Eloy Emiliano (C). (2004). Manual de procedimiento para la preservación del lugar del hecho y de la escena del crimen, Buenos Aires: Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Revista TECNIPOL (Colección completa)

ENLACES RELACIONADOS EN ESTE BLOG:

Criminalística. Orígenes y definición.

Incumbencias profesionales de técnicos y licenciados.

La Prueba.

Investigación de manchas y costras de sangre. Parte 1: en el lugar del hecho.

Medicina Legal: caso de suicidio de un menor

28 diciembre, 2007

La importancia de la identidad y la identificación de las personas*

INTRODUCCIÓN

Como se dijo, la identidad es el conjunto de características o particularidades que hacen que una persona o cosa sea sólo igual a ella misma. Por lo tanto, la identificación vendría a ser la operación mediante la cual se localiza ese grupo de detalles peculiares en una persona ó cosa. En el caso de identidad humana, estas características no deben ser una cualidad accidental, sino permanente. Se deben poder establecer en cualquier momento, lugar y circunstancias con las mismas garantías de infalibilidad. Deben basarse en elementos que acompañen al sujeto durante toda la vida y más.

La necesidad de identificar es innegable en cualquier ámbito, tanto en personas como en objetos y animales: el comienzo, desarrollo y finalización de la existencia atribuye ciertas "cargas". En el caso de las personas, derechos y obligaciones: el hijo tiene derecho a recibir manutención de sus padres, sus padres, obligación de hacerlo. Si tanto la identidad de uno como de los otros no se pudiera probar ó determinar, ¿cómo tendría cada uno tener lo que merece? En cuanto a lo Penal, la importancia de identificar a los delincuentes (y tan importante como ello, identificar a quien no lo es) ha impulsado desde siempre la búsqueda de métodos cada vez más confiables y válidos.

En lo respectivo a la identificación de personas, los primeros antecedentes se remontan a las tribus y clanes de la antigüedad, donde se reconocían mutuamente a través de la fisonomía. Con la llegada de los asentamientos y la distribución de la población, surge la necesidad de los nombres y luego de los apellidos, para diferenciar a las personas con un mismo nombre. Muchas veces, el apellido estaba relacionado con el oficio ó lugar de residencia de quien portaba el nombre.

Pero la identificación de que se ocupará esta entrada es la que se refiere a la identidad de los delincuentes, de su evolución hasta nuestros días. En ella, el "nombre civil" no es suficiente para la identificación de los sujetos, ya que este puede ser cambiado fácilmente. Es por ello que se emplea el "nombre antropológico", título con que se describen algunas características que distinguen a una persona.

ETAPAS PRE-CIENTÍFICA Y ERRÓNEA

Las simples facciones de la cara y algunas particularidades corporales eran suficiente al principio. Prueba de ello es la descripción de un esclavo, de nombre Xernón, que había escapado de su dueño, datada en el siglo II y que conserva la policía de Hamburgo: “…era un sirio de Bambyce, de unos 18 años, talla mediana, sin barba. Tiene las piernas rectas, el mentón con fositas, una verruga en forma de lenteja en la cara izquierda de la nariz, una cicatriz en la comisura derecha de la boca y está tatuado con caracteres bávaros en la muñeca derecha…”.

Luego se recurrió a tatuajes y mutilaciones a los reclusos, a veces, "proporcionales" a sus crímenes: en Rusia por ejemplo esta costumbre no desapareció hasta el año 1860 en que los condenados en Siberia eran marcados en la cabeza y ambas mejillas. En Francia fue abolida en 1789 con la Revolución, luego se implantó nuevamente hasta el año 1832. En la india existían las Leyes del Manú, que establecían que al culpable de un delito se le imprimiera una señal, con hierro caliente, en la frente.

LOS MÉTODOS ANTROPOMÉTRICOS.

Ya en una etapa científica de la identificación, se retornó a las características antropométricas: surgen entonces los estudios de Quetelet, Steven y Bertillón. Este último, inventó un nuevo método para clasificar los delincuentes de acuerdo a las medidas de algunas partes de su cuerpo:

Para evitar errores, Bertillón estudió y sistematizó cada movimiento que debía realizar el operador al tomar las medidas, para evitar así errores.

Sin embargo, al ver que ello no era posible, ideó una tabla de tolerancias. Además, el mismo Bertillón expresaba que “La antropometría es un mecanismo de eliminación; demuestra ante todo la no identidad, mientras que la identidad directa está probada exclusivamente por las señales particulares que, únicamente pueden producir la certidumbre jurídica.”

Además, el Sistema Antropométrico de Bertillón, se lo criticaba por ser de aplicación parcial (no se identificaba a mujeres ni a menores de 22 años –fijeza del sistema óseo-); los tres principios en que se basaba no son estrictamente exactos; el valor exacto de la medida depende exclusivamente del operario; el esqueleto experimenta variaciones con la edad, enfermedades, etc.; el sistema no era aplicable a la identificación de cadáveres; etc.

Alfonso Bertillón creó además el Portrait Parlé” ó “Retrato Hablado”, que es un sistema descriptivo, exacto y minucioso de los caracteres de la fisonomía. Estaba dividido en: filiación civil (nombre, apellido, edad, profesión, Estado civil, nacionalidad, etc.); filiación cromática (se refiere al color en el cabello, en el cutis y en los ojos, y sus diferentes tonalidades) y filiación morfológica (referente a los rasgos que afectan la fisonomía: la frente, las cejas, la nariz, la boca; todo esto y sus particularidades ó enfermedades). De todas estas características, las orejas constituyen los elementos más importantes después de las huellas digitales, debido a que permanecen inalterables desde el nacimiento hasta la muerte.

París fue la primera ciudad del mundo donde se estableció un estudio fotográfico especial para la policía, gracias a Bertillón. Las primeras fotografías se tomaban de frente y la escala era muy arbitraria. El método de Bertillón consistía en fotografiar a las personas de frente y de perfil a una escala de 1:7, obteniendo así una fotografía de dimensiones suficientes para efectuar la identificación de los detalles característicos del rostro. Dada la escala constante de reducción, puede considerarse como una fotografía métrica con la cual es posible efectuar las medidas del rostro con toda exactitud (en esa época se usaba el sistema antropométrico).

En la segunda mitad del siglo pasado se produce el nacimiento de la Dactiloscopia, que rápidamente comenzó a emplearse con éxito en los albores de este siglo. Se trata del método identificativo por excelencia y que ha supuesto la aportación más importante en materia de técnicas identificativas. Es la ciencia que, en palabras de Juan Vucetich, “…comprende el estudio de las crestas papilares sitas en la cara interna de la tercer falange(pulpejo) de los dígitos de las manos, con el fin de determinar, en forma categórica e indubitable, Identidad Física Humana”

Juan Vucetich

En toda esta evolución hay una larga lista de hombres, de nombres, de métodos, de técnicas, de procedimientos, encaminados todos al mismo fin: identificar a cada persona, ya sea un sujeto vivo, ya un cadáver. Los nombres de Purkinje, Frigerio, Matheios, Lacassagne, Amoedo, Herschell, Faulds, Galton, Henry, Olóriz, Levinshon, Anfonsso, Capdevielle y Balthazard, entre otros, son figuras relevantes en materia de identificación personal y es a ellos a quienes debemos la creación, mejoras y progresos en las diversas técnicas identificativas, hasta llegar al momento de auge actual en que se encuentran. Entre ellos, se pueden mencionar algunas de sus investigaciones, las que los convirtieron en pioneros y precursores de la Investigación Criminalística:

a) Sistema Otométrico de Frigerio: ideado en 1888, consiste en identificar a las personas a través de determinadas medidas de la oreja, como la separación entre el pabellón de la oreja y la pared craneana.

b) Sistema Craneográfico Anfosso: presentado en 1896, se funda en la particular conformación de la bóveda craneana de cada individuo, es decir, consiste en la medición del "perfil craneano".

c) Sistema Geométrico de Matheios: data de 1890 y se basa en que ciertas dimensiones de la cara del individuo no sufren alteración durante la vida del sujeto. Se realiza cortando las fotografías del rostro del individuo exactamente por el centro de la figura con líneas horizontales y perpendiculares y se confrontan las partes obtenidas y las líneas trazadas.

d) Sistema Ocular de Capdevielle: denominado también "Optalmoscópico" u "Optalmológico", se basa en las peculiares características de los ojos de cada sujeto: toma mediciones de la córnea, distancia interorbital máxima, tamaño de pupilas, color del iris, etc.

e) Sistema Venosos de Tamassia y Ameuille: publicado en 1908, se basa en la disposición y forma que adoptan las ramificaciones venosas en el dorso de la mano, a las que diferenciaron en 6 tipos.

f) Sistema Dentario de Amoedo; consiste en coleccionar y clasificar las impresiones dentarias de los criminales para compararlas con las de los sospechosos o detenidos.

g) Sistema Palametoscópico de Stockis; consiste en el estudio de los dibujos papilares que aparecen en la palma de la mano.

h) Sistema de Locard: denominado poroscópico, se basa en el estudio analítico de los poros obrantes en el pulpejo de los dedos para establecer la identificación. En ocasiones podría considerarse sustitutivo de la dactiloscopia, sin embargo, aún está en desarrollo.

LA IDENTIFICACIÓN MEDIANTE ADN

La conocidas como “huellas genéticas” han adquirido en la actualidad gran importancia, ya sea identificando personas vivas ya a personas fallecidas. El estudio de ciertos aspectos invariables del genoma humano para la tipificación, individualización y posterior identificación de una persona, se ha convertido en el método más confiable, presentando como ventaja respecto de los demás sistemas, el carácter heredable de estos rasgos, lo que permite además realizar estudios sobre la paternidad.

El Ácido Desoxirribonucleico es el material genético de todos los organismos celulares y casi todos los virus. Lleva la información necesaria para dirigir la síntesis de proteínas y la replicación. Como genoma humano se conoce al contenido total de ADN en cada célula humana, con el código genético para la síntesis de proteínas, las cuales son responsables de la fisiología y morfología de las células que, a su vez, son los componentes básicos de los tejidos y órganos.

La información genética se organiza en dos genomas: el ADN nuclear, de herencia compartida por ambos progenitores y el genoma mitocondrial que transmiten exclusivamente las madres en sus óvulos.

El ADN nuclear, como lo indica su nombre, se encuentra en el núcleo de las células y representa el 99% del contenido de ADN celular.

La cantidad total de ADN de una célula es alrededor de 3.000 millones de nucleótidos. Un gen es un segmento de ADN (3.000-100.000 nucleótidos) que contiene la información para la síntesis de una proteína. Se estima que el número de genes humanos es de 30.000, siendo desconocida la función de más del 50% de ellos. Sin embargo, estos genes representan sólo una pequeña fracción del ADN total de una célula. El resto está compuesto de secuencias de ADN repetitivo sin una función clara y que suele denominarse “ADN no-codificante”, pues no codifica información para la síntesis de proteínas. Es precisamente este ADN el de más interés forense, ya que se trata de regiones de gran variabilidad de tamaño entre los individuos.

Las regiones de ADN no-codificante de mayor interés en un estudio genético forense son las denominadas de ADN microsatélite: pequeñas regiones (100-500 nucleótidos) compuestas por una secuencia (4-5 bases) que se repite en tandem “n” cantidad de veces. Es el número de veces que se repite la secuencia lo que presenta variabilidad entre los individuos de una población.

La mayoría de los análisis forenses de ADN se basan en el estudio simultaneo de un conjunto de 10 a 15 de estas regiones cortas distribuidas en los distintos cromosomas humanos. Un “perfil genético” es un patrón de estos fragmentos cortos de ADN ordenados por su tamaño.

Además del ADN nuclear, las células humanas contienen un pequeño genoma circular (de 16.569 nucleótidos) que se encuentra dentro de las mitocondrias (orgánulos celulares encargados de producir energía) y que se hereda exclusivamente de la madre, ya que las mitocondrias son aportadas por el citoplasma del óvulo y no por el espermatozoide.

Este ADN mitocondrial, también presenta variabilidad genética, y por lo tanto también es útil en el identificación humana.

Sin embargo, la variabilidad genética es menos que la secuencia observada mediante el análisis de las secuencias de ADN repetitivo antes descrito. El perfil genético que se obtiene tiene, por lo tanto, un poder de discriminación mucho más limitado: este tipo de ADN más que perfiles individuales permite identificar linajes maternos.

OTROS SISTEMAS DE IDENTIFICACIÓN

No se puede mostrar la imagen “http://www.belt.es/noticias/2004/enero/12/identificacion2.jpg” porque contiene errores.

Podemos mencionar otras formas de identificar a las personas.

Como lo afirmaran Guzmán y del Picchia, respectivamente: “del mismo modo en que no hay dos personas idénticas, tampoco hay dos escrituras idénticas...” y “la firma y el trazado caligráfico presentan características propias del ejecutor, que pueden conducir a su identificación comparándolos con los obrantes en archivos o escritos indubitados

Los sistemas dentarios, desde el de Amoedo hasta el actual Digito-Dos, tienen cabal importancia en caso de catástrofes, o en donde no se pueden tomar impresiones digitales debido al estado del cadáver, gracias a la resistencia de estos a factores que alteran o destruyen los tejidos blandos del cuerpo: putrefacción, agentes físicos, agentes químicos, etc.

Sobre las técnicas de identificación mediante análisis de ADN y a través de los dientes, también expondré en profundidad más adelante.


FUENTES CONSULTADAS

Apuntes de la cátedra “Introducción a la Criminalistica” a cargo del Lic. Darío Dans: UADER, Facultad Ciencia y Tecnología, Lic. En Criminalística

Apuntes de la cátedra “Papilosopía I” a cargo del Crio. Angel Iturria: UADER, Facultad Ciencia y Tecnología, Lic. En Criminalística

Apuntes de la cátedra “Química IV” a cargo del Lic. Raúl Cerolini: UADER, Facultad Ciencia y Tecnología, Lic. En Criminalística

ALBARRACÍN, Roberto. (1971). Manual de criminalística, Buenos Aires: Editorial Policial.

GUZMÁN, Carlos. (2003). Manual de criminalística, Buenos Aires: Ediciones La Rocca.

http://www.desastres.org/pdf/identificacioncadaveres.pdf

ENLACES RELACIONADOS EN ESTE BLOG:

Criminalística. Orígenes y definición.

La Criminalística como ciencia.

Biografía de Juan Vucetich

*Modificado a pedido de los lectores el 27 de marzo de 2008

26 diciembre, 2007

La Criminalística como ciencia*

*Modificado y ampliado a pedido de los lectores el 6 de abril de 2008

CIENCIA Y MÉTODO CIENTÍFICO. DEFINICIÓN Y CARACTERES
El diccionarios de la Real Academia Española define a la ciencia como: “…el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, que han sido sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.”
La Deducción, en lógica, es una forma de razonamiento donde se infiere una conclusión a partir de una o varias premisas, es decir, se va de lo universal ó general a lo particular. Así por ejemplo, si se afirma que todos los seres humanos cuentan con una cabeza y dos brazos y que Carla es un ser humano, se puede concluir que Carla debe tener una cabeza y dos brazos. Es éste un ejemplo de silogismo, forma en que se enuncian los razonamientos deductivos.
La Inducción, al contrario que con la deducción, es el proceso en el que se extrae, a partir de determinadas observaciones o experiencias particulares, el principio general que en ellas está implícito. La base de la inducción es la suposición de que si algo es cierto en algunas ocasiones también lo es en situaciones similares, aunque no se hayan observado. La probabilidad de acierto depende del número de fenómenos observados. Así, siguiendo el ejemplo anterior, si Carla tiene una cabeza y dos brazos y Pepe tiene una cabeza y dos brazos, se puede inducir que los seres humanos (como Carla y Pepe) tienen una cabeza y dos brazos. Sin embrago, pueden existir humano que carezcan de uno ó ambos brazos, por lo que la primera conclusión sería errónea, por haber analizado muy pocos ejemplos.
El Método Científico es el método de estudio sistemático de la naturaleza que incluye las técnicas de observación, reglas para el razonamiento y la predicción, ideas sobre la experimentación planificada y los modos de comunicar los resultados experimentales y teóricos.
La ciencia suele definirse por la forma de investigar más que por el objeto de investigación, de manera que los procesos científicos son esencialmente iguales en todas las ciencias de la naturaleza; por ello la comunidad científica está de acuerdo en cuanto al lenguaje en que se expresan los problemas científicos, la forma de recoger y analizar datos, el uso de un estilo propio de lógica y la utilización de teorías y modelos. Etapas como realizar observaciones y experimentos, formular hipótesis, extraer resultados, analizarlos e interpretarlos van a ser características de cualquier investigación.
En el método científico la observación consiste en el estudio de un fenómeno que se produce en sus condiciones naturales. La observación debe ser cuidadosa, exhaustiva y exacta.
A partir de la observación surge el planteamiento del problema que se va a estudiar, lo que lleva a emitir alguna hipótesis o suposición provisional de la que se intenta extraer una consecuencia. Existen ciertas pautas que han demostrado ser de utilidad en el establecimiento de las hipótesis y de los resultados que se basan en ellas; estas pautas son:
• Probar primero las hipótesis más simples,
• No considerar una hipótesis como totalmente cierta y
• Realizar pruebas experimentales independientes antes de aceptar un único resultado experimental importante
La experimentación consiste en el estudio de un fenómeno, reproducido generalmente en un laboratorio, en las condiciones particulares de estudio que interesan, eliminando o introduciendo aquellas variables que puedan influir en él.
Se entiende por variable todo aquello que pueda causar cambios en los resultados de un experimento y se distingue entre variable independiente, dependiente y controlada. Variable independiente es aquélla que el experimentador modifica a voluntad para averiguar si sus modificaciones provocan o no cambios en las otras variables. Variable dependiente es la que toma valores diferentes en función de las modificaciones que sufre la variable independiente. Variable controlada es la que se mantiene constante durante todo el experimento.
En un experimento siempre existe un control o un testigo, que es una parte del mismo no sometida a modificaciones y que se utiliza para comprobar los cambios que se producen.
Todo experimento debe ser reproducible, es decir, debe estar planteado y descrito de forma que pueda repetirlo cualquier experimentador que disponga del material adecuado.
Los resultados de un experimento pueden describirse mediante tablas, gráficos y ecuaciones de manera que puedan ser analizados con facilidad y permitan encontrar relaciones entre ellos que confirmen o no las hipótesis emitidas.
Una hipótesis confirmada se puede transformar en una ley científica que establezca una relación entre dos o más variables, y al estudiar un conjunto de leyes se pueden hallar algunas regularidades entre ellas que den lugar a unos principios generales con los cuales se constituya una teoría.
Las leyes y las teorías encierran a menudo una pretensión realista que conlleva la noción de modelo; éste es una abstracción mental que se utiliza para poder explicar algunos fenómenos y para reconstruir por aproximación los rasgos del objeto considerado en la investigación.

LA CRIMINALÍSTICA COMO CIENCIA
La Criminalística es una ciencia fáctica multidisciplinaria que sistematiza conocimientos científicos y que aplica fundamentalmente métodos y técnicas de investigación de las ciencias naturales, en el examen de evidencia física, sensible y significativa relacionada con un presunto hecho delictuoso, con el fin de determinar su existencia o reconstruirlo; señalar y precisar la intervención de uno o varios sujetos en el mismo, buscando llegar a la verdad histórica de los hechos sometidos a la consideración de quienes tienen la encomienda de procurar y administrar justicia.
Es fáctica porque tiene su origen en hechos materiales; su método es la observación y la experimentación y, en segundo término también la deducción. Su criterio de verdad es la verificación.
Los enunciados de las ciencias fácticas son predominantemente sintéticos aunque también los hay de carácter analítico. No utilizan símbolos vacíos o abstractos, sino símbolos interpretativos provenientes de los objetos tangibles o materiales, que constituyen su motivo primordial.
La operatividad de una ciencia fáctica se basa en la racionalidad, esto es en la coherencia de un sistema de ideas aceptado previamente, requiriéndose además que los postulados que se emitan sean verificables en la experiencia, ya sea indirectamente para el caso de las hipótesis generales o de manera directa para las consecuencias singulares de estas hipótesis y solo después de que han pasado las pruebas de verificación empírica, se podrá considerar al enunciado como adecuado o verdadero para el planteamiento inicial del problema surgido del fenómeno (objeto de estudio).
Respecto al punto de que la Criminalística se nutre de múltiples ciencias, disciplinas, artes y técnicas, tomando de ellas elementos aplicables a la investigación criminal, cabe señalar que dentro del campo científico es básicamente el producto de tres ciencias naturales: la química, la biología y la física, aplicando permanentemente en forma alternada o conjunta, procedimientos identificativos y comparativos propios de las nombradas sobre las evidencias producto de un delito.
A modo de ejemplo, Silveyra (2005) menciona —como bien lo detalla el criminalista mejicano Juventino Montiel Sosa— los elementos de cada una de ellas que los diversos tipos de peritajes criminalísticos utilizan:
De la biología: Esta ciencia colabora con la antropología forense, la medicina legal, la citología, la hematología forense, la histología, la genética, etcétera.
De la química: Utiliza todas las ramas de química analítica, bioquímica, química orgánica e inorgánica, microquímica, etcétera.
De la física: Emplea la mayor parte de sus ramas; por ejemplo, de la óptica utiliza la espectroscopia, la fotografía y la microscopía; por otra parte utiliza la mecánica, la electricidad, los rayos X, la luz ultravioleta.

OBJETIVOS GENERALES DE LA CRIMINALÍSTICA.
• Investigar técnicamente y demostrar científicamente la existencia de un hecho en particular, probablemente delictuoso.
• Determinar los fenómenos y reconstruir el mecanismo del hecho, señalando los instrumentos y objetos de ejecución, sus manifestaciones y las maniobras que se pusieron en juego para realizarlo.
• Aportar evidencias o coordinar técnicas o sistemas para la identificación de la víctima si existiere.
• Aportar evidencias para la identificación de los presuntos autores y coautores.
• Aportar las pruebas materiales con estudios técnicos científicos para probar el grado de participación del o de los presuntos autores y demás involucrados.

Principios Metodológicos Aplicados a la Criminalística
Para lograr los objetivos planteados, la Criminalística se apoya en ciertos principios de índole científica. De todos ellos, el que cobra mayor importancia a la hora de descubrir los perpetradores de un crimen, es el enunciado por Edmond Locard, conocido como el Principio de Intercambio: “Siempre que dos objetos entran en contacto transfieren parte del material que lo conforma al otro objeto, produciendo así un intercambio de materia”. Esto es, un sujeto, en un lugar, deja deliberada o inadvertidamente evidencia de su presencia y a la vez, el lugar aporta elementos al sujeto que permiten comprobar su presencia en ese lugar. Además, se puede comprobar la interacción entre dos (2) ó más personas (víctima-victimario, por ejemplo)
El Principio de Correspondencia de Características establece la relación ó vinculación que existe entre diferentes elementos. A manera de ejemplo se menciona el caso de las huellas digitales, donde, mediante un cotejo ó comparación minuciosa siguiendo los procedimientos que la técnica exige, se puede vincular dicho indicio con una persona determinada. De allí la importancia de los detalles en la investigación criminal, como bien lo expresara Hans Gross (“La Criminalística es la ciencia del pequeño detalle”)
Le sigue el Principio de Reconstrucción de Hechos, es decir, en base a estos “detalles” e indicios se puede inferir la existencia de un hecho, y es posible su reconstrucción a partir de estos.
El Principio de Probabilidad, finalmente, verifica la posibilidad ó imposibilidad de un hecho, en base a las características analizables disponibles. Siguiendo el caso de las huellas papilares obrantes en el pulpejo de los dedos, Galton afirmó que la probabilidad de que dos huellas fueran iguales era de 1 en 64 000 millones.
Fuera de estos cuatro (4) principios fundamentales, se puede mencionar, el Principio de Identidad, que dice que una cosa ó una persona está definida por un conjunto de características, ya sean naturales ó adquiridas, que hacen que sea diferente de todas las demás, aún aquellas de la misma especie. Hay quienes también mencionan los Principios de Uso y Producción, sin embargo, estos últimos tres (3) que se enuncian no son más que una extensión de los fundamentales expuestos con anterioridad.

Lecturas Recomendadas
MONTIEL SOSA, Juventino. (1979). Criminalística. Tomo I-II, México: Limusa Noriega Editores.
MORENO GONZÁLEZ, Luis. (1990). Manual de Introducción a la Criminalística, México: Porrúa.
SILVEYRA, Jorge. (2005). Investigación científica del delito. Peritajes scopométricos, Buenos Aires: La Rocca.

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Incumbencias profesionales de técnicos y licenciados.

Si bien lo "forense" últimamente se ha hecho popular debido a series, películas, etc., la realidad de la profesión del criminalista está definida por la incumbencia que le asigne el título que recibe. En el caso de los Técnicos en Balística, su título le permite:
● Identificar armas de fuego, neumáticas y mecánicas por medio de los proyectiles disparados, vainas percutadas y otros elementos de la munición.
● Determinar el estado, funcionamiento mecánico y aptitud para el tiro de las armas de fuego.
● Determinar la procedencia de los cartuchos y su idoneidad para ser disparados, así como el grado de calidad de los distintos tipos de municiones.
● Determinar el calibre de proyectiles, velocidad, energía, trayectoria, distancia de disparo y ubicación del tirador.
● Realizar estudios sobre impactos, efectos y potencia agresora.
● Realizar estudios sobre falsificaciones, adulteraciones y/o alteraciones de armas antiguas, datación, procedencia y réplicas de las mismas.
● Realizar peritajes balísticos judiciales y extrajudiciales.

Por su parte, quienes se reciben con el título de Técnico en Papiloscopía, pueden:
● Identificar personas mediante impresiones digitales, palmares y plantares.
● Obtener rastros digitales, palmares y plantares.
● Identificar cadáveres y restos humanos.
● Clasificar archivos y fichas dactiloscópicas.
● Asesorar en cuestiones relativas a la problemática de identificación de las personas.
● Realizar peritaciones papiloscópicas judiciales y extrajudiciales.

El Técnico en Documentología posee conocimientos que le permiten:
● Dictaminar sobre la autenticidad, falsedad y/o adulteración de escritos, documentos, instrumentos públicos o privados o cualquier otro elemento manuscrito, dactilografiado o impreso.
● Constatar por los medios técnicos de la profesión la autenticidad o falsedad de firmas de toda clase de documento.
● Dilucidar los problemas de la escritura, analizar los caracteres, establecer comparaciones o cotejos.
● Determinar las diferencias de tintas o elementos gráficos.
● Establecer las condiciones y cualidades del soporte, papel y demás elementos utilizados.
● Verificar fotocopias, estableciendo su correspondencia con originales no adulterados.

El Licenciado en Criminalística, un grado académico superior a los anteriores, está habilitado para:
● Realizar Pericias Balísticas, Papiloscópicas y Documentológicas como Perito Oficial, Perito de Parte y Perito en Instituciones de Seguridad y Policía.
● Asesorar a profesionales, empresas de seguros y/ o jueces sobre situaciones y hechos delictivos y acerca de métodos y técnicas de identificación de las personas involucradas y de los elementos implicados en el delito.
● Diseñar e implementar investigaciones en materia de situaciones y hechos delictivos, mediante métodos y técnicas de identificación de las personas involucradas y de los elementos implicados.
● Practicar estudios e investigaciones relativos a la prevención del delito.
● Participar en estudios e investigaciones inherentes a la rehabilitación de individuos con conductas reprobables o socialmente punibles en la materia.
● Asesorar a organismos oficiales encargados de las acciones públicas sobre medidas de prevención.
● Programar, ejecutar y supervisar planes de formación pericial, determinando el perfil de los recursos humanos necesarios.
● Participar en el diseño de políticas criminalísticas en organizaciones públicas y privadas.

FUENTES CONSULTADAS Y RECOMENDADAS:
GUZMÁN, Carlos A.(1999). El Peritaje Caligráfico, Buenos Aires: Ediciones La Rocca
http://www.uader.edu.ar (Sitio web de la Universidad Autónoma de Entre Ríos - Argentina)

19 diciembre, 2007

Criminalística. Orígenes y definición.

Criminalística. Orígenes y definición.

Existen innumerables formas de definir lo que es la Criminalística. Etimológicamente tiene un origen mixto. Primero, la palabra latina “crimen” proviene de la raíz griega “kri”, de “krino”, que es separar (antiguamente era más importante “separar” al culpable que el hecho en si). En segundo término, “ista”, del griego “iotris”, indica actitud, ocupación u oficio. Finalmente, “ica”, del griego “ixri”, el cual lleva siempre sobre entendido el sustantivo “réxun”, lo que se puede traducir como “lo relativo a”. Es decir, que vendría a ser “lo relativo al estudio del delito”.

Su nacimiento estuvo signado por la necesidad de tecnificación en la investigación de delitos. Fue así que en 1894, Hans Gross escribe su “Manual del Juez de Instrucción como Sistema de Criminalística”, en donde detalló 15 especialidades forenses. No obstante esto, definió a su Criminalística como una disciplina jurídico-penal. Posteriormente, se la designó con el nombre de “Policía Científica” (Alongi, 1897); “Policía Judiciaria” (Carrara, 1906) y “Policía Judicial” (Nicéforo, 1907). Se popularizó luego el término acuñado por Locard, en 1923: “Policía Técnica” ó “Técnica Policial”. Hay autores que citan como precedente el libro de Antonio María Cospi, “Il Giudice Criminalista” en 1643, pero este contenía gran cantidad de omisiones y errores, propios de una etapa pre-científica.

Actualmente no existe un acuerdo establecido sobre cual denominación es la correcta, si es que existe una, predominando en el país la de Policía Científica ó Judicial (en el ámbito penal), junto con la de Criminalística (ámbito civil y científico).


CORRIENTES CRIMINALÍSTICAS

De acuerdo a los enfoques particulares del conocimiento criminalístico, se pueden reconocer algunas tendencias teóricas ó escuelas (Rodríguez Regalado-2006):

- La Escuela Clásica ó “Juridicista”: la consideran como una ciencia ó disciplina subsidiaria del Derecho Penal y del Procesal Penal. A esta corriente, entre otros, se pueden mencionar a Luis Sandoval Smart; Juventino Montiel Sosa; Masa Marquez; etc.

- La Escuela de Investigación Criminal: que la define como parte fundamental de la investigación criminal. Algunos autores que se pueden vincular a este movimiento, pueden ser: Leopoldo López Gómez; Guillermo Cabanelas; Gisbert Calabuig; etc.

- La Escuela Criminológica: argumenta que la Criminalística forma parte subsidiaria de la Criminología, posición sostenida por Sodi Pilares; Palacios Bermudez; Gutierres Tibón; etc.

- Escuela Contemporánea ó Autónoma: reconoce su calidad autónoma como ciencia Teórico-Aplicativa y no como auxiliar ó subsidiaria, posición sostenida por Moreno Gonzáles; Reyes Calderón; Helwing; etc.

Respecto a la definición propiamente dicha, Luis Sandoval Smart (1960. p.13.) dice que la Criminalística es la “disciplina auxiliar del Derecho Penal que se ocupa del descubrimiento y verificación científica del delito y del delincuente”.

En su “Manual de Introducción a las Ciencia Penales”, el Dr. Rafael Moreno González (1976:844-845) la define como “la disciplina que aplica fundamentalmente los conocimientos, métodos y técnicas de investigación de las ciencias naturales en el examen del material sensible significativo relacionado con un presunto hecho delictuoso con el fin de determinar en auxilio de los órganos encargados de administrar justicia, su existencia o bien reconstruirlo, o bien señalar y precisar la intervención de uno o varios sujetos en el mismo”.

Del Picchia Filho, citado por Albarracín (1971:29) conceptúa a la Criminalística como “aquel conjunto de conocimientos técnico-científicos aplicados a la función judiciaria de investigación criminal y del estudio de la prueba indiciaria constituida por los vestigios materiales de naturaleza no biológica

Otro problema que se plantea al encarar una investigación sobre la Criminalística es la tendencia de muchos autores, principalmente vinculados al área médica ó periodística, a superponer ó confundir algunas ciencias forenses, ya sea por una semejanza fonética ó bien solamente por desconocer las diferencias y limitaciones de cada una. Ejemplo de esto son la Criminología y la Medicina Legal, ciencias autónomas para algunos, mientras que otros sostienen que forman parte de un conjunto mayor de “Ciencias Forenses” ó de la “Periciología” (Machado Schiaffino, 2000).

Tanto la Criminalística, la Criminología como la Medicina Legal son ciencias autónomas que coadyuvan a los órganos encargados de impartir justicia, cada una desde un punto de vista diferente: mientras que, como dice Del Picchia Filho, la Criminalística se ocupa de los indicios de naturaleza no biológica, la medicina se encarga del examen sobre la persona y de la evidencia de origen biológico. La Criminología debe ser entendida como una ciencia de corte socio-psicológico que, en palabras de García Pablos de Molina (1996), se ocupa del delito, del sujeto que delinque, de la victima y del control social del comportamiento delictivo, con el fin de suministrar una información válida sobre el origen y evolución del fenómeno y sobre las técnicas de intervención en el hombre delincuente en procura de su rehabilitación, así como también informar sobre programas eficaces de prevención.

La Criminalística, entonces, es ciencia aplicada a la resolución de delitos en procura de descubrir la verdad histórica de los hechos y, de ser posible, colaborar con la identificación de sus autores. Para ello adapta y utiliza los métodos, técnicas y medios tecnológicos de uso en otras ciencias, disciplinas y artes a la función pericial específica. Es por este motivo que se la define como ciencia multidisciplinaria que sintetiza para sus objetivos investigativos los conocimientos de la Química, Física, Matemática y, más específicamente vinculadas a ello, otras tales como la Balística Forense, la Papiloscopía, la Accidentología Vial y la Documentología.

Quedaría entonces delimitado el ámbito de acción de la Criminalística a la determinación científica del proceso fáctico del delito y al estudio del cómo, cuándo y quién de dicho hecho delictuoso. Sin embargo, la tendencia actual está dirigida a vincular también la investigación Criminalística con áreas ajenas al proceso judicial.


FUENTES CONSULTADAS

ALBARRACÍN, Roberto. (1971). Manual de criminalística, Buenos Aires: Editorial Policial.

GARCÍA PABLOS DE MOLINA, Antonio. (1996). Criminología, Valencia: Editorial Tirant lo Blanch.

GUZMÁN, Carlos. (2003). Manual de criminalística, Buenos Aires: Ediciones La Rocca.

MORENO GONZÁLEZ, Rafael. (1990). Manual de introducción a las ciencia penales, México DF: Secretaria de Gobernación.

SANDOVAL SMART, Luis. (1990). Manual de criminalística, Santiago de Chile: Editorial Jurídica de Chile.

RODRÍGUEZ REGALADO, Pablo. (2006) Nuevo enfoque de la definición de la ciencia criminalística. Perú.


ENLACES RELACIONADOS EN ESTE BLOG:

La Criminalística como ciencia.

Criminología. Breve introducción.

Biografía de Hans Gross

La mejor forma de encubrir un crimen es con una investigación deficiente...

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Mi nombre es Carlos Sosa, Licenciado en Criminalística, estudiante de la Lic. en Accidentología Vial de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), Entre Ríos, Argentina.

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Carlos F. Sosa

Lic. Criminalística

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